Documento de Educación Política del MAPU, publicado en 1971.
http://materialhistorico.wordpress.com/2013/06/04/el-caracter-de-la-revolucion-chilena-material-de-educacion-politica-del-mapu-1971/
martes, 4 de junio de 2013
Marzo de 1973: Resultados de la elección parlamentaria de Senadores por Chiloé, Aysén y Magallanes
Fernando Ochagavía (Partido Nacional): 11.411 - 12.96%
Adonis Sepúlveda (Partido Socialista): 20.440 - 23.22%
Luis Godoy Gomez (Partido Comunista): 10.977 - 12.47%
Juan Hamilton D. (Partido Democrata Cristiano): 16.107 - 18.29%
Alfredo Lorca Valencia (Partido Democrata Cristiano): 13.412 - 15.23%
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HISTORIA DE LA UNIDAD POPULAR EN MAGALLANES
El desarrollo de la región austral de Chile
"A la explotación ganadera y del petróleo, será menester sumar un conjunto de actividades productivas que permitan su expansión demográfica y tornen estas regiones en impulsoras decisivas de nuestro desarrollo."
[Presidencia de la República: Mensaje Presidencial del 21 de Mayo de 1972 del Presidente Salvador Allende al Congreso Pleno. Santiago, 1972. p. 37].
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HISTORIA DE LA UNIDAD POPULAR EN MAGALLANES
21 de Junio de 1973: la CUT convoca a un paro de respaldo al Gobierno de la Unidad Popular
La preocupación de los dirigentes sindicales en todo Chile y en Magallanes por la
creciente tensión política se reflejaba en sus declaraciones públicas. El 18 de junio, la Central Única hizo pública
una declaración precisando y reiterando las instrucciones impartidas a los
sindicatos en orden a mantener una actitud de vigilancia frente a las acciones
políticas opositoras, dirigidas a intentar desestabilizar al Gobierno.
CENTRAL UNICA DE TRABAJADORESConsejo Directivo ProvincialMagallanes"Frente a los acontecimientos que vive el país y por instrucciones impartidas por la Central Única de Trabajadores a nivel nacional, la CUT Provincial de Magallanes se hace un deber en entregar a la opinión pública la siguiente declaración:1. Hacemos un llamado a todos los trabajadores de la provincia organizados o no, a mantenerse en estado de alerta y vigilantes para responder ante los permanentes ataques de que somos objeto hoy por parte de la burguesía y el imperialismo.2. Llamamos a las organizaciones sindicales y a los trabajadores a expresar de una u otra manera su respaldo y apoyo a los mineros que en forma patriótica han permanecido en actividad laboral, redoblando sus esfuerzos para hacer producir lo que es el sueldo de Chile, lo que significa una calara demostración de la conciencia y el empuje de las masas laboriosas de nuestro país en su compromiso histórico de derribar el capitalismo existente.3. Denunciamos ante los trabajadores y la opinión pública, las maniobras de falsos dirigentes enquistados en nuestra propia organización sindical y que seguramente, reciben dinero del imperialismo, que se dedican este último período, por un lado a defender a los patrones, terratenientes y a las empresas norteamericanas, y por otro lado, actuando desvergonzadamente como gremialistas, autocalificándose de defensores de los trabajadores.4. Informamos a las bases sindicales de la provincia a no dejarse engañar por estos falsos dirigentes que han recibido educación sindical en Estados Unidos, que actúan en concomitancia con las hordas fascistas de Patria y Libertad. Son las directivas sindicales y las bases quienes responderán y los colocarán en el sitio que les corresponde.5. El Consejo Provincial de la CUT desenmascarará a estos falsos dirigentes que se dedican a lanzar a los trabajadores contra trabajadores con el siniestro propósito de dividir la unidad sindical, conquista lograda después de muchos años de lucha por el movimiento obrero chileno, a costa de miles de muertos, heridos y desterrados por gobiernos pro-imperialistas de la época.6.Finalmente, el Consejo Provincial recalca las tareas de vigilancia y defensa que deben asumir los trabajadores, y al mismo tiempo les comunica que estén atentos a los llamados que este organismo representativo haga, firmados por su Secretario General.Punta Arenas, 18 de junio de 1973.CONSEJO DIRECTIVO PROVINCIAL." ([1])
La Central Única de Trabajadores CUT deseaba en ese instante manifestar públicamente su respaldo a las
medidas adoptadas por el Gobierno a través de un acto masivo de los
trabajadores; el Consejo Directivo Provincial así lo acordó, como lo refleja la
prensa local: “Acto de masas el 21 en
apoyo al Gobierno. Actos multitudinarios en apoyo al Gobierno, incluso con paralización
de actividades, efectuarán los trabajadores el próximo jueves 21 en todo el
país. Los mismos actos estarán
destinados a insistir ante el Gobierno la proscripción de los grupos
paramilitares “Patria y Libertad” y “Rolando Matus”.
Y agregaba: “Para
ello la Central Unica
de Trabajadores está movilizando a todos los gremios, teniendo en cuenta la
grave situación política que se enfrenta por los intentos de los reaccionarios
de desatar la guerra civil y el derrocamiento del Gobierno popular. A este acto de masas, que culminará ese día
con una concentración en el teatro Municipal, se sumarán los partidos de la Unidad Popular,
según un acuerdo adoptado en el Congreso finalizado ayer por estas
colectividades en Punta Arenas.” ([2])
El 21 de junio la Central Única declaró un paro de apoyo al Gobierno y convocó a una manifestación masiva en Punta Arenas la que recorrió las calles céntricas y se concentró en el Gimnasio Cubierto. "Varias cuadras de público levantando banderas y motes con alusión al apoyo que se presta al Gobierno y leyendas como 'Todo el poder para los trabajadores', caracterizaron la marcha, calificada como una de las más imponentes registradas en la ciudad. El acto que se realizó a partir de las 18 horas, fue la culminación del paro de apoyo al Gobierno ordenado por la Central Unica de Trabajadores." ([3]).
El paro convocado por la CUT tenía también una clara
motivación política: respaldar al Gobierno de la Unidad Popular.
Titulaba el jueves 21 de junio “El Magallanes”: “Aseguró la CUT: Total será hoy paro de los trabajadores.
Sólo se mantendrán turnos de emergencia en los servicios de utilidad
pública. Estudiantes paralizarán al
mediodía y desfilarán por las calles en apoyo al Gobierno. Trabajadores de la Salud: ‘Habrán turnos para
atender a enfermos. En el Gimnasio se reunirán los trabajadores a las 16
horas.” ([4])
Otros titulares, respecto de otras actividades
laborales de interés, anunciaban ese día: “Mujeres
dan a conocer su posición...En la UTE Estudiantes acordaron sumarse a paro de la CUT...Armando Ulloa: los
trabajadores vamos a demostrar nuestra fuerza. Paralización será total aseguró
el dirigente...Trabajadores de la
Salud acuerdan repudiar los intentos de la derecha. Solo
interrumpen sus tareas para concurrir al mitin.”
Y otras noticias hacían referencia al adelanto
material que estaba experimentando la zona: “Desde Planta de Cabo Negro. Gas
natural magallánico saldrá también de los límites de la provincia. Tanto para el uso doméstico como industrial
en la gran minería nacional. Administración de ENAP Magallanes está impulsando
este vasto proyecto”. “Después le toca a
Magallanes y Tierra del Fuego. Plan piloto de capacitación aplica el agro en
departamento de Ultima Esperanza. Nueva modalidad, instructores al terreno mismo.
Cursos para trabajadores, jóvenes y mujeres campesinos.” ([5])
"Motivos de prospección de ENAP:
Carbón de Magallanes puede
transformarse en petróleo sintético.
Existen reservas carboníferas para alrededor de quinientos años.
Se están haciendo mediciones y explotación podría comenzar pronto.
Lo que ignora la gente: el carbón puede reemplazar al petróleo crudo." ([6])
Y el editorial de este periódico en esta misma fecha
expresaba algunos elocuentes conceptos: “Respaldo
popular al Gobierno. La
Central Única de Trabajadores dispuso el paro nacional como
medida extrema para demostrar al país que la insolencia fascista no puede
prevalecer...Pero, al pueblo no se le engaña.
No será muy letrado el trabajador, porque precisamente, desde muy joven
ha tenido que ganarse el sustento con el sudor de su frente, pero hoy conoce lo
que es una casa con dos dormitorios, living comedor, cocina y servicio
instalado, en las poblaciones que abrazan a las grandes ciudades. Hace justo dos años y medio que se reemplazó
el ‘caldo de tetera’ por cuatro comidas diarias... El trabajador paraliza hoy sus labores, se
concentra para escuchar la palabra serena de sus dirigentes que vienen
enfatizando en que no se debe aceptar la provocación...” ([7])
A su vez, en el acto del Gimnasio Cubierto de Punta Arenas, el Secretario Provincial de la CUT, el dirigente socialista Armando Ulloa expresó en parte de su discurso que "...estamos demostrando que los trabajadores somos la fuerza motora y que no nos dejaremos aplastar por el fascismo. Que venceremos y estaremos junto a nuestro Gobierno. Hoy paralizaron sus labores seis mil campesinos, tres mil trabajadores de la construcción, los trabajadores del sector urbano, una buena parte de los empleados particulares. En otros sitios hemos dispuesto turnos de emergencia para mantener los servicios de utilidad pública. Los trabajadores hemos demostrado que constituimos la primera y gran fuerza de la Patria, y que derrotaremos a los patrones que encabezan la contrarrevolución en Chile, que intentan derrocar a nuestro Gobierno." ([8]).
El periódico “El Magallanes” el 22 de junio,
reflejando precisamente el clima de confrontación a que estaba siendo llevado
el país y la región titulaba: “Baleada
sede Socialista. Multitudinario fue el acto CUT. El Mercurio, clausurado por la Corte.
PN al margen de la ley”, mostraba en dos
fotografías la concentración de la
CUT en el Gimnasio Cubierto de Punta Arenas y la agresión por
parte de un militante de la Juventud Nacional a un local comercial.
Y expresaba este diario en su editorial bajo el título
de “Magallanes está con los cambios”: “Hay
cabezas duras que no comprenden que el pueblo se ha movilizado para defender no
su derecho miserable a un trabajo mezquino, sino la posibilidad de comer y
vivir como seres humanos. Ya no son los trabajadores elementos despreciables a
quienes se prodigaba menos cuidados que a las máquinas. El trabajador chileno
supo bajo este Gobierno, que su labor representa divisas, que con su iniciativa
e inventiva puede sustituir importaciones y ahorrar gastos al erario
nacional. En cambio, ve como sus hijos
son atendidos en salas cunas y jardines infantiles, a toda su familia se ha
dado vacaciones como solo tenían los magnates.
Esto es lo que el pueblo defiende y no está dispuesto a perder y por
ello está diciendo no a la guerra civil que busca el derrocamiento de su
legítimo Gobierno.” ([9])
Manuel Luis Rodríguez U.
FUENTES Y REFERENCIAS DOCUMENTALES
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20 de febrero de 1973: se constituye el Partido Federado de la Unidad Popular en Magallanes
El 20 de febrero de 1973 y en el marco del proceso electoral parlamentario, la Unidad Popular se constituyó en todo Chile en un Partido Federado, incluso también en Magallanes y en Punta Arenas.
La directiva en Punta Arenas del Partido Federado de la Unidad Popular, quedó constituida por los dirigentes Sergio Loguercio de Nicola, por el Partido Socialista, Ramón Chaparro Ruiz por el Partido Radical, Francisco Alarcón Barrientos por el Partido Comunista, Manuel Rodríguez Uribe por la Izquierda Cristiana, Juan Pinto Peralta por el Partido Radical, Eduardo Ojeda Alvarez por el MAPU y Carlos Vega Letelier por el API.
A su vez, la Comisión Polítca del Partido Federado de la Unidad Popular en Magallanes, quedó cnstituida por los dirigentes Luis Palma Palma por el Partido Socialista, Juan Eterovic Kusmanic por el Partido Comunista, Angel Molinelli Preller por el Partido Radical, Abdon Asencio por el MAPU, Ricardo Austin Millan por la Izquierda Cristiana y Hernán Valdebenito por el API.
[Fuente: Diario El Magallanes, Punta Arenas, 21 febrero 1973, p. 4].
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4 de noviembre de 1971: el Presidente Salvador Allende informa al pueblo de Chile de su primer año de gobierno
Pueblo... Pueblo de Chile... Pueblo de Santiago: hace un año, en este mismo y amplio estadio, dije que el pueblo había dicho: Venceremos, y vencimos...
Hoy puedo decir, con legítimo orgullo de compañero Presidente, que es cierto también lo que expresara: Vamos a cumplir, y hemos cumplido.
Se me dijo: No van a poder llenar el estadio. Se sostuvo que las galerías iban a estar desiertas, que no había carne, que la gente no iba a venir. Yo quisiera que nuestros adversarios y nuestros enemigos vieran este maravilloso espectáculo: un estadio colmado de gente, repleto de obreros, empleados, campesinos, mujeres, jóvenes y estudiantes.
Y gracias, también, a los padres y a las madres que han traído a sus hijos, a los niños de Chile, a ellos mi afecto y mi ternura. Saludo y agradezco la presencia en este recinto de diplomáticos y representantes de países amigos que voluntariamente han deseado estar con nosotros. Saludo a los compañeros militantes de la Central Unica de Trabajadores, en la persona de su presidente, compañero y amigo Luis Figueroa, y en la de su secretario general, quienes han patrocinado este acto. Saludo la presencia en esta tribuna de los dirigentes de los partidos y movimientos que integran la Unidad Popular, y rindo homenaje a los miles y miles de trabajadores, a los que repletan estas galerías, a los que están allí, en la pista y en el césped, a los que construyeron con sus manos y con su dinero los carros alegóricos, los saludo y les rindo homenaje en la persona de un trabajador ejemplar, el compañero Barría. Este trabajador anónimo, con una nueva conciencia y una nueva voluntad, allá en el Mineral la Andina, creó, gracias a sus esfuerzos, una nueva máquina que puesta en marcha ha aumentado extraordinariamente la producción. Saludo en Barría al nuevo espíritu, a la nueva conciencia revolucionaria de los trabajadores chilenos.
He venido a dar las cuentas al pueblo. De acuerdo con la Constitución Política tengo la obligación el 21 de mayo de inaugurar el período ordinario de sesiones del Congreso y rendir ante él y el país cuenta administrativa, económica y política de la nación. Rompemos con viejos moldes, y año a año rendiremos cuenta en este estadio, o en sitios más amplios, dialogando con el pueblo y decirle que él es el factor fundamental en el proceso revolucionario chileno.
Sostuve que era distinto conquistar el Gobierno que alcanzar el poder. El 3 de noviembre asumimos la responsabilidad de gobernar este país por mandato del pueblo, expresado en las urnas y ratificado por la decisión del Congreso Nacional.
Hoy vengo a manifestar que, lenta pero firmemente, hemos ido conquistando el poder, y hemos ido realizando los cambios revolucionarios establecidos en el Programa de la Unidad Popular.
El pueblo de Chile ha recuperado lo que le pertenece. Ha recuperado sus riquezas básicas de manos del capital extranjero. Ha derrotado los monopolios pertenecientes a la oligarquía. Ambas actitudes son los únicos medios y caminos para romper las cadenas que nos atan al subdesarrollo, único medio de acabar con la violencia institucionalizada, que castiga y castigaba más fuertemente a la inmensa mayoría del país.
Es por eso que estamos aquí, para señalar que hemos avanzado en el área social, base del programa económico, fundamento del poder para el pueblo.
Controlamos el 90% de lo que fuera la banca privada; 16 bancos, los más poderosos, entre ellos el Español, el Sudamericano, el Crédito e Inversiones, el Banco de Chile, son hoy patrimonio de Chile y del pueblo. Más de 70 empresas monopólicas y estratégicas han sido expropiadas, intervenidas, requisadas o estatizadas.
Somos dueños. Podemos decir: nuestro cobre, nuestro carbón, nuestro hierro, nuestro salitre, nuestro acero; las bases fundamentales de la economía pesada son hoy de Chile y los chilenos.
Y hemos acentuado y profundizado el proceso de refoma agraria; 1.300 predios de gran extensión, 2.400.000 hectáreas han sido expropiadas. En ellas viven 16.000 familias, y hay cabida potencial para 10.000 más.
Pero si es importante el haber aplicado la reforma agraria -para hacer producir de manera distinta la tierra y cambiar su propiedad-, lo es más haber hecho que el campesino se sienta ciudadano, y comprenda la gran tarea de estar junto al pueblo, al obrero, para hacer posible que nuestra gente coma más. Su trabajo lo siembra a lo largo de la patria y ha de representar más salud y más bienestar para todos los chilenos.
Por eso creamos los Consejos Campesinos y nos hemos empeñado en cambiar las relaciones laborales. Hoy, los trabajadores tienen conciencia de que son Gobiemo, que su actitud tiene que ser distinta, y por eso yo señalo como algo ejemplar la responsabilidad asumida por los compañeros dirigentes de la Central Unica de Trabajadores y la importancia del convenio CUT-Gobierno. Por eso, también, está en el Congreso Nacional el proyecto de ley que consagra la participación de los trabajadores en la administración de las empresas del Estado, la participación de los trabajadores en la administración de las empresas mixtas y la participación de los trabajadores en los Comités de Cooperación, en las empresas privadas, y por eso, también hemos creado, en las empresas estatizadas, en las empresas mixtas y habrá que crearlos en las empresas privadas, los Comités de Producción, para engranar profundamente la responsabilidad de los trabajadores en el proceso de la producción nacional.
Tiene para nosotros tanta importancia que los trabajadores, que la mayoría y la totalidad de ellos comprenda que son Gobierno, y que, por lo tanto, su actitud debe ser diferente frente a los pliegos de peticiones, frente a los reajustes. Personalmente viajé a Chuquicamata. Allí dialogué con los trabajadores del cobre. Visité las secciones. Estuve reunido en cada una de ellas, y en la tarde -caído el sol-, ante más de 4.000 obreros, durante tres horas les planteé la necesidad de superar el pliego de peticiones, les dije cómo los enemigos del pueblo tenían la esperanza y el deseo de que hubiera una huelga en el cobre, en el momento en que Chile está planteando los problemas derivados de la indemnización. Les dije cómo se confabulaban para estimularlos a formular peticiones que la industria no puede solventar; les expresé que debíamos superar los pliegos de tal manera que el obrero del cobre en Chuqui se incorporara a la dirección de las empresas, que de las asambleas de trabajadores salieran los directores, de acuerdo con el convenio CUT-Gobierno, hubiera comités sindicales y de administración, que había traído un reajuste del sueldo base. Que del excedente de la empresa, un porcentaje va a las arcas fiscales y el saldo se divide entre la inversión que debe hacerse en la propia empresa, para progresar técnicamente, en las inversiones sociales que deben hacerse allí mismo en beneficio de los trabajadores y en un fondo de distribución directa para dar salarios y sueldos en relación con la producción y con la productividad: ligar al trabajador al proceso productivo porque las empresas del cobre son el sueldo de Chile y porque los trabajadores del cobre son dueños de esas empresas, en cuanto forman parte de nuestro pueblo.
Desde aquí, mirando en el césped a otros mineros, con sus cascos y sus lámparas encendidas, llamo a los trabajadores de Chuquicamata a la responsabilidad, y les digo que Chile entero espera su respuesta y yo tengo fe en la respuesta de los trabajadores del cobre.
Quiero señalar que ha habido preocupación del Gobierno, a través del Ministerio de Agricultura, por un sector de chilenos discriminados: los mapuches, los aborígenes, la raíz de nuestra raza, siempre postergada. Ha sido motivo fundamental tal interés del Gobierno de ustedes, y por eso hemos intensificado la reforma agraria en Cautín; par eso hemos creado el Instituto de Capacitación y Desarrollo Mapuche y la Corporación de Desarrollo Indígena. Queremos que los mapuches alcancen igual derecho y que la misma ley que se aplica al resto de los chilenos se aplique a ellos y queremos elevar sus niveles culturales, materiales y políticos para que estén junto a nosotros en la gran batalla libertadora de la patria.
Tuve la oportunidad de apreciar la entereza y el valor humano de otro grupo de chilenos, siempre negado, también olvidado, inclusive desconocido en la amplitud de su drama para mí, son los 150.000 chilenos parias en su propia patria, sin hogar, sin trabajo permanente, sin familia, caminando de pueblo en pueblo, durmiendo bajo los puentes o a la intemperie, acosados a veces por las fuerzas policiales. Para ellos se ha abierto por primera vez La Moneda, y el Ministerio de Agricultura tiene orden perentoria de plantear rápidamente un plan de emergencia para que el afuerino sea un trabajador más, para que alcance la tierra, para que forme su hogar y para que esté junto al mapuche y al obrero en la tarea de Chile, en la tarea de nuestra patria.
Para eso hemos ido alcanzando el poder. Para ir incorporando a grupos y sectores postergados. Nuestra preocupación ha sido fortalecer la democracia y ampliar las libertades mediante la redistribución del ingreso, la liberación económica. Este Gobierno quiere una auténtica democracia y una libertad concreta para todos los chilenos. La democracia y la libertad son incompatibles con la desocupación, con la falta de vivienda, con la incultura, con el analfabetismo, con la enfermedad. ¿Cómo se afianza la democracia? Dando más trabajo. Redistribuyendo mejor. Levantando más viviendas. Dando más educación, cultura y salud al pueblo. Veamos, trabajadores, qué es lo que hemos hecho.
Este país está castigado desde hace más de un siglo por una brutal cesantía. En septiembre de 1970 teníamos un 8,3% de cesantía, en septiembre de 1971 la hemos bajado a 4,8. En diciembre de 1970 había en Santiago 87.000 cesantes, ahora por desgracia todavía hay 51.000. En diciembre de 1970 había 5.000 cesantes en Puerto Montt, hoy hay sólo 300. En Temuco, en diciembre del año pasado, 9.000, ahora tan sólo 3.000, y en la región de Bío-Bío, Malleco y Cautín hemos creado 12.000 nuevos empleos, nuevas fuentes de trabajo. Otro factor importante para afianzar la democracia es nivelar las posibilidades y los ingresos para ir disminuyendo las tremendas distancias que el régimen capitalista consagra en cuanto a las remuneraciones. Veamos qué hemos hecho. En 1968, el 60% de las familias recibían el 17%; ese mismo año el 2% de las familias recibían el 45% del ingreso. Estamos corrigiendo esta injusticia. En 1970 los asalariados recibían el 50% de la renta nacional, en 1971 los asalariados reciben el 59% de la renta nacional.
Hemos dado un tranco largo, pero lo hemos dado más largo, aumentando en un porcentaje más alto las asignaciones familiales de obreros, campesinos y empleados públicos, para acercarlas a las asignaciones familiares de los empleados particulares Y otras cajas de previsión. Pero también, y con pasión y con cariño, nos hemos preocupado de las pensiones de las viudas, de los ancianos, de los montepíados, de los jubilados. Por primera vez en la historia de Chile no se ha visto en los jardines del Congreso, ni rodeando La Moneda, a los viejos chilenos, que entregaron su vida de esfuerzo y que no habían recibido ni siquiera en los últimos minutos de su vida el derecho de morir tranquilos. Ahora, han sido básicas las preocupaciones del pueblo, en el Gobierno de ustedes, para hacerle justicia a las ancianas y a los ancianos chilenos.
Otro índice importante es la inflación. De enero a noviembre de 1970 hubo un alza del costo de la vida de un 33%. De enero a noviembre de 1971, menos de un 15%. Menos de un 15%, esto es muy importante. Veamos y tengan calma; y espero que anoten bien nuestros enemigos. Veamos el aumento del consumo. La redistribución de los ingresos, el que compañeros que no trabajaban, trabajen, el que los que recibían menos de dos sueldos vitales tuvieran un reajuste superior al alza del costo de la vida, ha significado una mayor demanda. Este país, todos los años, importa 180, 200 millones de dólares, en carne, trigo, grasa, mantequilla y aceite. Y el próximo año importaremos más, aun cuando aumente la producción agricola, porque el pueblo debe alimentarse mejor.
Hemos aumentado el consumo de aves, de porcinos, de papas, en un 16%, en un 18% y en un 55%.
Se ha aumentado el consumo de azúcar en un 37%. Cuando venga Fidel Castro, le voy a decir que es demasiado.
Sin embargo, como he dicho hace un instante, ha habido escasez transitoria de algunos productos, por el mayor poder de compra de las masas, por la tendencia al acaparamiento de ciertos sectores que compran más de lo que necesitan. Si necesitan 3 ó 5 kilogramos de carne, y la encuentran en venta, compran 10 ó 12, y lo guardan en su freezer o su refrigerador. Hay una presión psicológica que hace que la gente compre más de lo que necesita. Y también debemos reconocer que hay especulación en los barrios.
En el caso de la carne, por otra parte, al comienzo de nuestro Gobierno salieron de las fronteras de Chile más de 200.000 cabezas de ganado vacuno. Agreguemos a ello que países productores de carne como Argentina, tienen también a su pueblo restringido, comiendo una semana y otra no; por eso es que a veces ha faltado la carne.
Hoy puedo decir, con legítimo orgullo de compañero Presidente, que es cierto también lo que expresara: Vamos a cumplir, y hemos cumplido.
Se me dijo: No van a poder llenar el estadio. Se sostuvo que las galerías iban a estar desiertas, que no había carne, que la gente no iba a venir. Yo quisiera que nuestros adversarios y nuestros enemigos vieran este maravilloso espectáculo: un estadio colmado de gente, repleto de obreros, empleados, campesinos, mujeres, jóvenes y estudiantes.
Y gracias, también, a los padres y a las madres que han traído a sus hijos, a los niños de Chile, a ellos mi afecto y mi ternura. Saludo y agradezco la presencia en este recinto de diplomáticos y representantes de países amigos que voluntariamente han deseado estar con nosotros. Saludo a los compañeros militantes de la Central Unica de Trabajadores, en la persona de su presidente, compañero y amigo Luis Figueroa, y en la de su secretario general, quienes han patrocinado este acto. Saludo la presencia en esta tribuna de los dirigentes de los partidos y movimientos que integran la Unidad Popular, y rindo homenaje a los miles y miles de trabajadores, a los que repletan estas galerías, a los que están allí, en la pista y en el césped, a los que construyeron con sus manos y con su dinero los carros alegóricos, los saludo y les rindo homenaje en la persona de un trabajador ejemplar, el compañero Barría. Este trabajador anónimo, con una nueva conciencia y una nueva voluntad, allá en el Mineral la Andina, creó, gracias a sus esfuerzos, una nueva máquina que puesta en marcha ha aumentado extraordinariamente la producción. Saludo en Barría al nuevo espíritu, a la nueva conciencia revolucionaria de los trabajadores chilenos.
He venido a dar las cuentas al pueblo. De acuerdo con la Constitución Política tengo la obligación el 21 de mayo de inaugurar el período ordinario de sesiones del Congreso y rendir ante él y el país cuenta administrativa, económica y política de la nación. Rompemos con viejos moldes, y año a año rendiremos cuenta en este estadio, o en sitios más amplios, dialogando con el pueblo y decirle que él es el factor fundamental en el proceso revolucionario chileno.
Sostuve que era distinto conquistar el Gobierno que alcanzar el poder. El 3 de noviembre asumimos la responsabilidad de gobernar este país por mandato del pueblo, expresado en las urnas y ratificado por la decisión del Congreso Nacional.
Hoy vengo a manifestar que, lenta pero firmemente, hemos ido conquistando el poder, y hemos ido realizando los cambios revolucionarios establecidos en el Programa de la Unidad Popular.
El pueblo de Chile ha recuperado lo que le pertenece. Ha recuperado sus riquezas básicas de manos del capital extranjero. Ha derrotado los monopolios pertenecientes a la oligarquía. Ambas actitudes son los únicos medios y caminos para romper las cadenas que nos atan al subdesarrollo, único medio de acabar con la violencia institucionalizada, que castiga y castigaba más fuertemente a la inmensa mayoría del país.
Es por eso que estamos aquí, para señalar que hemos avanzado en el área social, base del programa económico, fundamento del poder para el pueblo.
Controlamos el 90% de lo que fuera la banca privada; 16 bancos, los más poderosos, entre ellos el Español, el Sudamericano, el Crédito e Inversiones, el Banco de Chile, son hoy patrimonio de Chile y del pueblo. Más de 70 empresas monopólicas y estratégicas han sido expropiadas, intervenidas, requisadas o estatizadas.
Somos dueños. Podemos decir: nuestro cobre, nuestro carbón, nuestro hierro, nuestro salitre, nuestro acero; las bases fundamentales de la economía pesada son hoy de Chile y los chilenos.
Y hemos acentuado y profundizado el proceso de refoma agraria; 1.300 predios de gran extensión, 2.400.000 hectáreas han sido expropiadas. En ellas viven 16.000 familias, y hay cabida potencial para 10.000 más.
Pero si es importante el haber aplicado la reforma agraria -para hacer producir de manera distinta la tierra y cambiar su propiedad-, lo es más haber hecho que el campesino se sienta ciudadano, y comprenda la gran tarea de estar junto al pueblo, al obrero, para hacer posible que nuestra gente coma más. Su trabajo lo siembra a lo largo de la patria y ha de representar más salud y más bienestar para todos los chilenos.
Por eso creamos los Consejos Campesinos y nos hemos empeñado en cambiar las relaciones laborales. Hoy, los trabajadores tienen conciencia de que son Gobiemo, que su actitud tiene que ser distinta, y por eso yo señalo como algo ejemplar la responsabilidad asumida por los compañeros dirigentes de la Central Unica de Trabajadores y la importancia del convenio CUT-Gobierno. Por eso, también, está en el Congreso Nacional el proyecto de ley que consagra la participación de los trabajadores en la administración de las empresas del Estado, la participación de los trabajadores en la administración de las empresas mixtas y la participación de los trabajadores en los Comités de Cooperación, en las empresas privadas, y por eso, también hemos creado, en las empresas estatizadas, en las empresas mixtas y habrá que crearlos en las empresas privadas, los Comités de Producción, para engranar profundamente la responsabilidad de los trabajadores en el proceso de la producción nacional.
Tiene para nosotros tanta importancia que los trabajadores, que la mayoría y la totalidad de ellos comprenda que son Gobierno, y que, por lo tanto, su actitud debe ser diferente frente a los pliegos de peticiones, frente a los reajustes. Personalmente viajé a Chuquicamata. Allí dialogué con los trabajadores del cobre. Visité las secciones. Estuve reunido en cada una de ellas, y en la tarde -caído el sol-, ante más de 4.000 obreros, durante tres horas les planteé la necesidad de superar el pliego de peticiones, les dije cómo los enemigos del pueblo tenían la esperanza y el deseo de que hubiera una huelga en el cobre, en el momento en que Chile está planteando los problemas derivados de la indemnización. Les dije cómo se confabulaban para estimularlos a formular peticiones que la industria no puede solventar; les expresé que debíamos superar los pliegos de tal manera que el obrero del cobre en Chuqui se incorporara a la dirección de las empresas, que de las asambleas de trabajadores salieran los directores, de acuerdo con el convenio CUT-Gobierno, hubiera comités sindicales y de administración, que había traído un reajuste del sueldo base. Que del excedente de la empresa, un porcentaje va a las arcas fiscales y el saldo se divide entre la inversión que debe hacerse en la propia empresa, para progresar técnicamente, en las inversiones sociales que deben hacerse allí mismo en beneficio de los trabajadores y en un fondo de distribución directa para dar salarios y sueldos en relación con la producción y con la productividad: ligar al trabajador al proceso productivo porque las empresas del cobre son el sueldo de Chile y porque los trabajadores del cobre son dueños de esas empresas, en cuanto forman parte de nuestro pueblo.
Desde aquí, mirando en el césped a otros mineros, con sus cascos y sus lámparas encendidas, llamo a los trabajadores de Chuquicamata a la responsabilidad, y les digo que Chile entero espera su respuesta y yo tengo fe en la respuesta de los trabajadores del cobre.
Quiero señalar que ha habido preocupación del Gobierno, a través del Ministerio de Agricultura, por un sector de chilenos discriminados: los mapuches, los aborígenes, la raíz de nuestra raza, siempre postergada. Ha sido motivo fundamental tal interés del Gobierno de ustedes, y por eso hemos intensificado la reforma agraria en Cautín; par eso hemos creado el Instituto de Capacitación y Desarrollo Mapuche y la Corporación de Desarrollo Indígena. Queremos que los mapuches alcancen igual derecho y que la misma ley que se aplica al resto de los chilenos se aplique a ellos y queremos elevar sus niveles culturales, materiales y políticos para que estén junto a nosotros en la gran batalla libertadora de la patria.
Tuve la oportunidad de apreciar la entereza y el valor humano de otro grupo de chilenos, siempre negado, también olvidado, inclusive desconocido en la amplitud de su drama para mí, son los 150.000 chilenos parias en su propia patria, sin hogar, sin trabajo permanente, sin familia, caminando de pueblo en pueblo, durmiendo bajo los puentes o a la intemperie, acosados a veces por las fuerzas policiales. Para ellos se ha abierto por primera vez La Moneda, y el Ministerio de Agricultura tiene orden perentoria de plantear rápidamente un plan de emergencia para que el afuerino sea un trabajador más, para que alcance la tierra, para que forme su hogar y para que esté junto al mapuche y al obrero en la tarea de Chile, en la tarea de nuestra patria.
Para eso hemos ido alcanzando el poder. Para ir incorporando a grupos y sectores postergados. Nuestra preocupación ha sido fortalecer la democracia y ampliar las libertades mediante la redistribución del ingreso, la liberación económica. Este Gobierno quiere una auténtica democracia y una libertad concreta para todos los chilenos. La democracia y la libertad son incompatibles con la desocupación, con la falta de vivienda, con la incultura, con el analfabetismo, con la enfermedad. ¿Cómo se afianza la democracia? Dando más trabajo. Redistribuyendo mejor. Levantando más viviendas. Dando más educación, cultura y salud al pueblo. Veamos, trabajadores, qué es lo que hemos hecho.
Este país está castigado desde hace más de un siglo por una brutal cesantía. En septiembre de 1970 teníamos un 8,3% de cesantía, en septiembre de 1971 la hemos bajado a 4,8. En diciembre de 1970 había en Santiago 87.000 cesantes, ahora por desgracia todavía hay 51.000. En diciembre de 1970 había 5.000 cesantes en Puerto Montt, hoy hay sólo 300. En Temuco, en diciembre del año pasado, 9.000, ahora tan sólo 3.000, y en la región de Bío-Bío, Malleco y Cautín hemos creado 12.000 nuevos empleos, nuevas fuentes de trabajo. Otro factor importante para afianzar la democracia es nivelar las posibilidades y los ingresos para ir disminuyendo las tremendas distancias que el régimen capitalista consagra en cuanto a las remuneraciones. Veamos qué hemos hecho. En 1968, el 60% de las familias recibían el 17%; ese mismo año el 2% de las familias recibían el 45% del ingreso. Estamos corrigiendo esta injusticia. En 1970 los asalariados recibían el 50% de la renta nacional, en 1971 los asalariados reciben el 59% de la renta nacional.
Hemos dado un tranco largo, pero lo hemos dado más largo, aumentando en un porcentaje más alto las asignaciones familiales de obreros, campesinos y empleados públicos, para acercarlas a las asignaciones familiares de los empleados particulares Y otras cajas de previsión. Pero también, y con pasión y con cariño, nos hemos preocupado de las pensiones de las viudas, de los ancianos, de los montepíados, de los jubilados. Por primera vez en la historia de Chile no se ha visto en los jardines del Congreso, ni rodeando La Moneda, a los viejos chilenos, que entregaron su vida de esfuerzo y que no habían recibido ni siquiera en los últimos minutos de su vida el derecho de morir tranquilos. Ahora, han sido básicas las preocupaciones del pueblo, en el Gobierno de ustedes, para hacerle justicia a las ancianas y a los ancianos chilenos.
Otro índice importante es la inflación. De enero a noviembre de 1970 hubo un alza del costo de la vida de un 33%. De enero a noviembre de 1971, menos de un 15%. Menos de un 15%, esto es muy importante. Veamos y tengan calma; y espero que anoten bien nuestros enemigos. Veamos el aumento del consumo. La redistribución de los ingresos, el que compañeros que no trabajaban, trabajen, el que los que recibían menos de dos sueldos vitales tuvieran un reajuste superior al alza del costo de la vida, ha significado una mayor demanda. Este país, todos los años, importa 180, 200 millones de dólares, en carne, trigo, grasa, mantequilla y aceite. Y el próximo año importaremos más, aun cuando aumente la producción agricola, porque el pueblo debe alimentarse mejor.
Hemos aumentado el consumo de aves, de porcinos, de papas, en un 16%, en un 18% y en un 55%.
Se ha aumentado el consumo de azúcar en un 37%. Cuando venga Fidel Castro, le voy a decir que es demasiado.
Sin embargo, como he dicho hace un instante, ha habido escasez transitoria de algunos productos, por el mayor poder de compra de las masas, por la tendencia al acaparamiento de ciertos sectores que compran más de lo que necesitan. Si necesitan 3 ó 5 kilogramos de carne, y la encuentran en venta, compran 10 ó 12, y lo guardan en su freezer o su refrigerador. Hay una presión psicológica que hace que la gente compre más de lo que necesita. Y también debemos reconocer que hay especulación en los barrios.
En el caso de la carne, por otra parte, al comienzo de nuestro Gobierno salieron de las fronteras de Chile más de 200.000 cabezas de ganado vacuno. Agreguemos a ello que países productores de carne como Argentina, tienen también a su pueblo restringido, comiendo una semana y otra no; por eso es que a veces ha faltado la carne.
1970: la distribución de la renta nacional en los inicios del gobierno de la Unidad Popular
En 1970, al iniciarse el gobierno de la Unidad Popular, el 10% de la población recibía la mitad de la renta nacional, repartiéndose la otra mitad el 90% de los chilenos. El gobierno del Presidente Salvador Allende, aumentó las remuneraciones de los sectores de más bajos ingresos, estableciendo un salario mínimo de E° 2.50 la hora, lo que implicó un aumento superior el 66% en relación con el salario mínimo vigente a 1970.
Al mismo tiempo, en 1971 se estableció una escala de reajuste diferenciada, otorgando un aumento adicional de 5% a todos los trabajadores que perciban un sueldo imponible de hasta un sueldo vital y de un 3% para aquellos que perciban más de un sueldo vital y hasta dos.
Adicionalmente se estableció un salario mínimo obligatorio para todos los obreros sin dstinción de edad, mayores o menores de 18 años, incluyendo los aprendices.
[Fuente: Mensaje del Presidente de la República Salvador Allende al Congreso Pleno, 21 de mayo de 1971. Santiago, 1971, p. 607].
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